Volvía la Real a Anoeta tras vencer en el derby, y en un nuevo despropósito de esta liga que muestra a las aficiones que les importa poco los horarios del fútbol. Nuevamente un partido sin ser fin de semana, castigando a los aficionados más jóvenes, que se habrán tenido que conformar con ver parte del partido en casa.

Pero Anoeta se vistió con la ilusión que da ganar un derby y en Bilbao, y viendo que por fin la Real tenía a todos sus delanteros en la convocatoria. Y en el once de Garitano extrañaba no ver a Sangalli, pero estaba Sandro, que a la postre sería el jugador más incisivo en el partido. Comenzaba la Real creando una gran ocasión de Bautista, a balón que le dejaba Gorosabel al pie, tras un gran pase en largo de un Navas que hacía nuevamente un gran pase en el minuto 13, dejando a Oiarzabal un pase que el eibarrés remataba algo escorado, y paraba el portero del Girona. La Real dejaba al Girona parte de la posesión, pero la verticalidad y ocasiones eran locales, siendo capaz de crear peligro como en el minuto 21 donde recibía Sandro un pase en largo, que dejando el balón a Pardo, este lo lanzaba fuerte pero al centro donde estaba Bono. Las siguientes ocasiones serían de Sandro, incisivo en el juego, y que daba sensación de peligro:  en el 26 remataba un centro contra un defensor, en el 31 él mismo realizaba una jugada que disparaba mansamente a las manos del portero y en el 39 recibía nuevamente un gran pase de Navas que se iba al palo. La Real creaba peligro y parecía que en la segunda aparte iba a poder comerse al rival. Se iban al descanso con una tarjeta de Kevin por agarrón y un regalo de Moyá en el área, que al final sacaba la defensa.

El descanso debía ser un punto de inflexión, para motivar a los jugadores e imprimir algún cambio para ir a por el partido. El Girona había tenido algo el balón pero no daba sensación de peligro, mientras la Real jugaba el balón y buscaba ser profunda.

Y la segunda parte comenzaba con una doble ocasión de Sandro, en jugada individual en el 49 y otro centro-chut en el 50. Y ahí es cuando Garitano vió que había que ir a por el partido y metió a Juanmi por un Bautista que ya se estaba apagando. En el 66 llegaba la segunda ocasión clara de la Real, en un remate de Sandro a pase de Juanmi, que daba nuevamente al palo y en el posterior rechace, Oiarzabal golpeaba con efecto, y se volvía a lucir Bono. Y como Garitano por fin tenía dónde elegir en el banquillo, dió entrada a Willian José en detrimento a un Sandro que era el único que daba sensación de peligro. Era un cambio comprensible, pero sorprendía que fuera Sandro el relevo, cuando tal vez se podía haber apostado por un Pardo que dejó seis minutos después al campo por Sangalli. En el 71 Elustondo veía la tarjeta amarilla por una falta que fue lanzada fuera por poco. El Girona empezaba a dar sensación de más peligro, pero se contrarrestaba con la energía de un Sangalli que daba empuje al equipo. En el 74 Sangalli presionaba y en esa recuperación era posteriormente quien centraba, sin conseguir rematador.  Poco después Illarramendi lanzaba desde fuera del área una ocasión que se iba por poco. Willian José controlaba balones y daba un recital de combinación con los compañeros, mientras Sangalli daba intensidad, y tenía una ocasión en el 85 en un disparo fuerte que se iba fuera. Pero al igual que en el final de la primera parte, la Real regalaba al Girona una ocasión en el 88 que Kevin defendía delante de la portería y en el 89 Lozano tenía la mejor ocasión para su equipo en un remate de corner.  Y ya en el descuento, y tras una ocasión en la que Juanmi era incapaz de controlar un gran pase de Gorosabel, Stuani tuvo una gran ocasión en la que se durmió en los regates y dejó el partido en unas tablas algo justas visto cómo finalizaba el partido.

La Real era incapaz de hacer gol y aunque Garitano fue valiente en los cambios, estos no dieron  el plus necesario para hacer un gol que hubiera dado los primeros tres puntos en Anoeta. Juanmi no había estado a la altura de lo que el partido requería y Willian José se postulaba para ser titular ante un Atlético de Madrid que exigirá mucho trabajo y pelea. Para ese partido no llegará Januzaj y seguramente no esté Llorente, pero la Real deberá pelear ante gladiadores, seguramente con el trabajo de los Willian José, Sandro o Sangalli que hoy sí se han postulado para ser titulares el próximo sabádo.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here