Destino: Tokio (1944)

Una reseña de Ricardo Campos Urbaneja.

Si debemos nombrar alguna de las películas bélicas por excelencia dentro de dicho género, no debería faltar el siguiente film dirigido por Delmer Daves (El Árbol del ahorcado, Flecha Rota y La Ley del Talión), les estoy hablando de Destino: Tokio (1944), donde encontramos un largometraje que se aproxima a un documental sobre la vida existente de una tripulación dentro de un submarino durante la Nochebuena, pero sin olvidar los objetivos patrióticos de una cinta, que debía servir para mantener alta la moral de sus espectadores. Cuyo reparto lo encabeza Cary Grant en uno de sus pocos papeles bélicos, si contamos la comedia Operación Pacífico  de Blake Edwards que también transcurría en el interior de un submarino, la mítica Gunga Din de George Stevens o la fallida peripecia épica de Orgullo y Pasión junto a Frank Sinatra y Sofía Loren, entre otras en las que trabajo sin mucho éxito durante sus comienzos cinematográficos para la Paramount o la película olvidada The Howards of Virginia con la Columbia.

Pero en Destino: Tokio veremos una de las mejores interpretaciones de Cary Grant (Designado años atrás al Óscar por Serenata Nostálgica de George Stevens), haciendo el papel del Capitán Cassidy, un personaje que inicialmente le fue ofrecido a Gary Cooper, pero que lo rechazó debido a que pensaba rodar ese mismo año la adaptación a la pantalla de la novela escrita por Ernest Hemingway Por quién doblan las campanas que transcurría en España durante la Guerra Civil, y cuya dirección corrió a cargo de Sam Wood, y teniendo de compañera de reparto a la maravillosa Ingrid Bergman, pero eso será otra historia que les contare dentro de esta web. Acompañando a Cary Grant, nos encontramos a John Galrfield (Designado al Óscar por Four Daugthers de Michael Curtiz, en el papel de un músico fatalista, entre otras de sus películas destacan las siguientes, Defendiendo mi vida, El cartero siempre llama dos veces y Cuerpo y alma donde obtuvo su segunda designación al Óscar, pero su trayectoria exitosa fue interrumpida al ser incluido en una lista negra debido a sus ideas políticas) haciendo el papel del marinero Wolf, un personaje alejado de sus habituales interpretaciones de hombre torturado y humano, donde muestra la imagen de un marinero mujeriego y mentiroso que es objeto de las bromas del Capitán, para completar a los principales interpretes encontramos a  (Alan Hale) el grandullón y amistoso irlandés, (Tom Tully) el tipo duro que ha recorrido mundo, (William Prince) el farmacéutico serio que obtenía buenas notas y que se cree ateo, (Bob Hutton) el griego cuyo patriotismo es mal interpretado, y Dane Clark, todos ellos están correctísimos y creíbles dentro de sus papeles, tanto de hombres normales como de héroes al término de las dos horas y cuarto que dura la película.

La historia cuenta como la tripulación del Submarino Copperfin reciben la orden de zarpar con dirección a Tokio, para una misión de vital importancia dentro de la contienda. Donde el Teniente Raymond, Wolf y Sparks, el radiofonista (interpretado por un joven John Forsythe, conocido en la década de los ochenta por su papel de Blake Carrington en Dinastía o por poner la voz a Charlie Townsend como líder de la agencia de detectives Los Ángeles de Charlie), deben desembarcar para conseguir una información vital para llevar a cabo el ataque previsto contra Tokio. Mientras el submarino sumergido en las proximidades sufre una urgencia médica que añade más dramatismo al escenario en el que se hallan envueltos, donde un farmacéutico sin título debe intervenir a un compañero que padece un ataque agudo de apendicitis. Poco después de que los aviones americanos bombardean los objetivos de interés militar, comprueban como un portaviones piensa mandar aviones para derribar a sus compañeros, lo que obliga al Capitán Cassidy a descubrir su posición, hundiendo dicho portaviones con varios torpedos, lo que provoca una de las escenas más intensas y agónicas que haya visto, cuando son atacados con bombas de profundidad durante un buen rato, por un acorazado que estaba en las cercanías. Una película muy digna de verse, para aquellos que les guste el género bélico sea en color o blanco y negro, como es el caso.

Pero si un pero podíamos ponerle a esta película, p

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here