¡Divina injusticia! 3 puntos de oro con sabor navideño (0-2) en el redebut de Imanol

La Real llegaba al Bernabeu con la marejada tras un final de año tormentoso, con cambio de entrenador y una ocasión complicada de revertir su imagen, en un estadio en el que no se ganaba desde 2004. Imanol daba entrada en el once a Aihen Muñoz y Rulli, ambos obligatorios, y a Merino en el centro del campo como único cambio significativo. Y parece que acertó en esa apuesta, y más cuando Casemiro quiso hacer de rey mago, y regaló a la Real un penalti inverosímil cuando Merino se adentraba en el área, pero sin aparente peligro. Willian José fusilaba a Courtois, dejando de lado su sequía de más de 3 meses sin marcar. La Real decidió hacer otro regalo al Madrid, y le cedió toda la posesión del balón, y así, el Madrid tuvo las mejores ocasiones de esa primera parte. En el 9 Benzema no acertaba con la portería en un uno contra uno con Rulli, y poco después la Real trataba de quitarse la presión jugando una contra en la que Januzaj no conseguía dar un buen pase final a Oiarzabal. A partir de ahí las ocasiones fueron claramente del Madrid, con un eléctrico Vinicius que tendría una buena ocasión en el 14 que atajó Rulli in estremis y luego Aihen. En el 21 Benzema y Modric probaron los grandes reflejos de Rulli, que hoy, sí parecía determinante y seguro para el equipo. La Real sacaba bien el balón y buscaba las contras, pero el Madrid era claro dominador del encuentro, y más con el resultado parcial. Casemiro se dormiría en los laureles en un balón mal sacado por la defensa realista y en el 34 el Bernabeu pediría un penalti sobre Ramos, que el Var no lo vio tan claro. Casemiro tendría una ocasión en un remate de corner y Lucas Vazquez realizaría un buen centro chut que Rulli despejaría tocando levemente, yendo el balón al palo en el 44.

La Real se iría al descanso con un gol a su favor, con el buen arbitraje de un Munuera que no se amedrentaría al ímpetu del estadio madridista, y con la sensación de haber obtenido mucho regalo en el inicio del partido y con un claro posicionamiento a defender esa renta.

Pero esta nueva Real de Imanol volvía a buscar una contra en el inicio del periodo, esta vez despejada a corner por la defensa. Pero la más clara volvía a ser del Madrid, que tendría una triple ocasión tras un corner, donde Rulli estuvo inmenso bajo palos. Al César lo que es del César, el partido de Rulli estaba siendo impecable. La Real quiso demostrar que no había ido de turismo a Madrid y Oiarzabal tendría una doble ocasión a buen pase de Zurutuza en el 49. Vinicius realizaría en el 50 una buena jugada individual que lanzaría fuera por poco, y Januzaj copió la jugada en el 52, con mucha clase pero algo menos de precisión…y el balón lamía el poste. La Real se mostraba más incisiva y buscaba el gol de la sentencia. En el 59 Willian José y Januzaj tendrían una doble ocasión de remate, pero se mostraron tímidos a remachar una buena jugada colectiva, donde la Real supo leer bien los huecos que otorgaban el cambio de Isco por Casemiro en el centro del campo. Y en el 60, llegó el segundo regalo del Madrid, en forma de expulsión de un Lucas Vazquez que vería la segunda amarilla por un falta, donde el árbitro mostró su gran valentía. Una difícil decisión, pero que sería vital para la Real, ya que el Madrid había realizado un cambio ofensivo a las claras, y tras la expulsión, dejaba el centro del campo más despoblado en tareas defensivas.

En el 63 Merino remataba tímidamente un gran pase de Willian José, que hubiera supuesto la guinda a un gran partido del navarro, omnipresente en tareas ofensivas y defensivas en el centro del campo. Un minuto después ardía de nuevo el estadio, en un posible penalti que no pitó el árbitro ni el Var, lo que supuso en su lógica, un paradón de Rulli quitando el balón de los pies a un Vinicius que se erigía en el único posible mesías del Madrid.  En el 65 Rulli volvía a desbaratar con una gran parada, una doble ocasión del Madrid y otra más en el 66 en un remate de cabeza. En la siguiente jugada Januzaj pudo sentenciar en un uno contra uno ante su compatriota Courtois, que éste paro. El Madrid estaba volcado e Imanol trataba de pedir a sus jugadores que calmaran el partido, porque ese corre calles no les beneficiaba para nada.  En el 68 Zaldua entraba por un lesionado Elustondo, y Zurutuza desbarataba con un fuera de juego en el 72 una buena jugada colectiva. Pardo entraría por Merino en un cambio natural y obligado tras el desgaste de un inmenso Merino, que aprovechaba la oportunidad que Imanol le había brindado. Sólo Vinicius creaba sensación de peligro, y tuvo una buena ocasión en jugada individual en el 78 y Zurutuza pudo sentenciar en la siguiente jugada, pero llegaría sin fuerzas al remate.

Pero en el 82, la Real sentenciaba el partido y remachaba a un Madrid que se había merecido algo más en el cómputo global. La Real sacaba bien jugada una contra, que Willian José en un gran pase, servía a un Pardo que llegaba en carrera al área a la misma cabeza, donde empujaba el balón al fondo de la portería.  Pardo terminaba una sequía de casi 4 años sin marcar, y ponía en valor la apuesta de Imanol por él. En el 83 Zubeldia entraba en un cambio tal vez dirigido a otro compañero, pero dando descanso a un Aihen Muñoz que se dedicó a hacer un partido serio en su debut en primera y en un estadio que nunca olvidará. Ello llevaba a Zaldua al lateral zurdo, pero sólo sería una mera anécdota. Y el partido finalizaba con un balón atajado por Rulli bien posicionado a remate desde fuera del área de Benzema y una clarísima ocasión de Willian José, que se quedaba sólo ante Courtois en el 92 en una gran jugada del incombustible Oiarzabal, y que lanzó incomprensiblemente fuera. Daba igual esa ocasión fallada, porque la Real vencía en el momento que más lo necesitaba en uno de los escenarios más complicados.

3 puntos,mirando ya en la mitad de la tabla y con la clara convicción que no se pudo ver mucho el nuevo planteamiento de Imanol, pero que por primera vez esta Real tenía la suerte de su lado y el arbitraje le había dado la tranquilidad de poder conseguir una victoria balsámica para un Imanol que irá poco a poco poniendo su sello. Ganó como jugador y ahora como entrenador en Madrid, pero lo más importante es que recuperó para la causa a jugadores que han estado en boca de muchos, con un Rulli felino bajo palos, que dio seguridad (seguramente Llopis tendrá mucho que ver), a Merino que hizo el mejor partido hasta la fecha con total libertad para moverse en el centro del campo (variando según necesidades del equipo) y con un Pardo que por fin se le vio sonreír y ojalá nunca deje de hacerlo.

Ahora llegan los octavos de la Copa ante el Betis este jueves día 10, y el equipo de Imanol volverá a Anoeta en Liga el lunes 14 para tratar de revertir su pobre imagen en casa. Un dato…hoy, la Real ha sido capaz de ganar su quinto partido de liga fuera de casa, empatado en victorias fuera de casa con el líder Barcelona. Anoeta los espera…

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