Érase una vez (1944)

Una reseña de Ricardo Campos Urbaneja.

“Érase una vez” así comienzan siempre los cuentos o fábulas que nos han leído de niños, o han comenzado las películas como esta de la que quiero hablarles. Otra película clásica de los años cuarenta, exactamente del año 1944, -extraída de un éxito radiofónico de Corwin -<<Mi cliente Curly>>a partir del cual se ha adaptado- dirigida por un Director que a muchos no sonará en demasía Alexander Hall, pero protagonizada por un cuarteto correcto y espléndido, como Cary Grant en el papel de Jerry Flynn, que hace de productor parlanchín dueño de un teatro, Janet Blair como Jeannie Thompson, hermana que cuida de Pinky Thompson papel interpretado por Ted Donaldson y James Gleason como <<The Moke>> el ayudante de Flynn, que también trabajo en Arsénico por compasión (1944) haciendo el papel del Teniente Rooney.

Esta es una película rodada en plena Segunda Guerra Mundial, que debía servir de algún modo para que la ciudadanía civil e incluso las tropas que estuvieran en el frente, o esperando destino, pudiesen aislarse de lo que ocurría en Europa o en el Pacifico, cansados en cierto modo de las desgracias y las muertes de una Guerra terrible. Aquí nos encontramos con un niño que descubre en plena calle, a una pobre oruga a la que decide llamar Curly, tras recogerla para evitarla una muerte casi segura debido a la pisada de cualquiera, que no se percatase de que estaba ahí. Este niño llamado Punky, con su armónica siempre a cuestas, tiene la costumbre de tocar diferentes melodías, hasta que descubre de forma sorprendente que al ritmo de Yes, Sir, She´s My Baby ese pequeño gusano se pone a bailar y a contonearse. Pero que cuando deja de tocar, Curly también dejar de moverse. Así que Punky con un amigo suyo, empiezan a exhibirla a cambio de una moneda que permite a quién se la de, a mirar a través de caja y comprobar la maravilla de la naturaleza que se esconde en dicho receptáculo de cartón. Pero todo de repente cambiara en las vidas de Jerry Flynn y de Punky Thompson, cuando el niño decide debido a una moneda arrojada en busca de buena suerte por Flynn, que le da derecho a mirar dentro de la caja. El resto queridos lectores deberán descubrirlo por su propia cuenta, viendo este clásico del cine, que ha ido ganando su sitio en la historia del cine, tras recibir críticas en su momento algo dispares. Pero que es una obra cinematográfica perfecta, para que los niños o niñas, vivan una fabula que tiene de final una alabanza a la madre naturaleza, que la hace efectiva para los más pequeños y aquellos adultos que nunca dejaron de tener un lado inocente en su interior.

Les recomiendo ver, “Érase una vez” pues tiene momentos memorables que les hará soltar alguna sonrisa, -en la que aparece de forma estelar el padre de Jeff y Beau Bridges, el actor Lloyd Bridges haciendo de piloto,-y les emocionará el trasfondo humano que encierra esta historia tan humana. No se la pierdan si les es posible, con palomitas, refrescos y teniendo a sus hijos cerca, para que aprecien el cine de otra época, ese cine lleno de colorido aunque fuese realizado en blanco y negro.

 

Así que, “Érase una vez…”

 

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