Malos tiempos en El Royale (2018)

Una reseña de Rober Ortega

La película que clausuró el Festival Internacional de cine de San Sebastián 2018 parecía un título poco posible de superar para una película fin de fiesta del Zinemaldia. Y no defraudó. Drew Goddard nos traía una historia ambientada a finales de los años 60, cuando Estados Unidos se veía azotada por la muerte de Kennedy, el verano del amor del 69 con Charles Manson y su “familia” y donde, en este caso, con una gran ambientación, cuya dirección artística se centra casi netamente en el Hotel El Royale, que está literalmente entre los estados de California y Nevada. Este hotel tiene una gran historia hollywoodiense y una parada obligada para cualquier turista.

SINOPSIS
Siete desconocidos, cada uno con un secreto, se reúnen en el hotel El Royale, en el lago Tahoe, un sitio ruinoso con un oscuro pasado. En el transcurso de una fatídica noche, todos tendrán una última oportunidad de redención … antes de que todo se vaya al infierno.

 

Lo primero, hablar del director, cuya ópera prima, creo, nos sorprendió a todos. Para mí una de esas joyas que guardas para siempre en el tintero de tu lista de películas sorprendentes. Drew Goddard también nos trajo la serie de Daredevil, creada por él mismo, y en 2019 nos traerá X-Force, por lo que este director promete darnos caña con Marvel.

Pero Malos tiempos en El Royale no es otra película de su estilo, no esperemos causas sobrenaturales que nos sorprendan, ni momentos fantásticos. Es una película más seria de lo que muchos esperábamos, con un buen guión, un estilo de dirección y transcurso de la historia que, si el guión estuviese rebosado de diálogos locos repletos de palabrotas, me la hubiesen colado si me dicen que es de Tarantino, pues es más de ese palo que de los anteriores trabajos del propio Goddard.

Tiene grandes momentos, una gran fotografía, e incluso Dakota Johnson demuestra que, si quiere, puede ser una gran actriz, por no hablar del resto de reparto, todos inmensos. Muy cine noir, grandes dosis de thriller, momentos de acción y algún tinte sencillo pero eficaz de una buena comedia negra. Esta mezcla de géneros, todos ellos bien posicionados en sus medidísimos tiempos, nos sumerge de una manera inmejorable en toda la trama de la película, con buenas sorpresas muchas veces inesperadas.

Jeff Bridges podría ser un actor del cual es siempre muy justo hablar pero a la vez innecesario, puesto que está, como siempre, perfecto; al igual diría John Hamm, sin entrar a valorar spoilers con respeto a este y otros personajes. Todos esconden algo (o casi todos), eso tengámoslo claro, que tendremos una buena trama donde en algunos casos nada será lo que parece.

Mis mayores, mejores y gratas sorpresas interpretativas estaban en Cynthia Erivo y en Lewis Pullman. Erivo es cantante y recientemente actriz. Aparecerá en la nueva película de Steve McQueen, Viudas, y es uno de los grandes talentos que despegarán fuerte en 2019. A juzgar por su personaje, yo diría que promete mucho. Lewis Pullman, el recepcionista, me parece el otro talento a descubrir gracias a Bad times; anteriormente lo pudimos ver en The Strangers 2, pero en 2020 lo veremos en una de las secuelas más esperadas del momento: Top Gun: Maverick.

Chris Hemsworth. Aquí vienen todos (tampoco son tantos) los problemas de la película. No sólo del argumento, porque es quien lo pone todo (aún más) patas arriba. Me ha conseguido provocar lo que jamás esperaba de este actor: sacarme de quicio, que me dé mucho asco y hacer que la mitad de su actuación me resulte larga y con ganas de que termine la película.

Pues sí, la cinta es lenta, quizá con 20 minutos menos de metraje hubiese sido una película de 10, pero Goddard quiso dar más pie al papel tan diferente de Chris y se pasó un poco de largo con todo. Hemsworth es el líder de una secta, no digo nada que no leamos en diversas sinopsis o el mismo tráiler. Tiene un rollito Manson enorme hasta con su camisa, siempre abierta. En serio, pone muy muy nervioso, una escena con la cual el propio director debió disfrutar (yo también lo haría) pero que, en el metraje, se nos termina por hacer larga una escena de media hora con la impresión de haber podido solucionar la trama en 10 minutos.

Por lo demás creo que es una de esas películas que van a gustar mucho en el Universo hollywoodiense y aunque sean palabras mayores, no la descartaría para la temporada de premios.

 

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