Me siento rejuvenecer (1952)

Una reseña de Ricardo Campos Urbaneja.

Prepárense a reír, con una película desternillante y absurda, les hablo de Me siento rejuvenecer (1952), dirigida por uno de los maestros del cine, el formidable Howard Hawks (Ganador del Óscar honorifico en 1975, que fue escritor, productor y director de cine, y que nos regalo un incontable número de obras maestras como Sólo los ángeles tienen alas, La fiera de mi niña, Luna nueva, La novia era él, Sargento York, Tener o no tener, Los caballeros las prefieren rubias, Río Rojo, Río Bravo, Hatari, El dorado, Río lobo, entre otras muchas que sería imposible nombrarlas todas). En esta ocasión nos ofrece una comedia totalmente salvaje y llena de momentos alocados, en el que el trasfondo no deja de ser una sátira de la sociedad de la época en la que incluyeron dosis absurdas con una piza de suspense, en las que el público no sabía qué iba a suceder próximamente. En este largometraje nos encontramos un reparto fantástico con un Cary Grant perfecto en el papel de un profesor despistado llamado Barnaby Fulton, que busca el elixir de la juventud, realizando una interpretación entre ridícula y refinada con la nos deja ver sus habilidades excepcionales para la comedia, acompañado por un trío excepcional encabezado por Ginger Rogers en el papel de su esposa Edwina Fulton (Ganadora del Óscar por su papel en Espejismo de amor (1940), compañera durante los años treinta del bailarín Fred Astaire por ejemplo en Sombrero de copa, Sigamos la flota, también pudo realizar una carrera en solitario, trabajando en Damas del teatro, Fin de semana, Te volveré a veré entre otras muchas), Marilyn Monroe en el papel de la secretaria Lois Laurel (Conocida por algunas películas como Niágara, Los caballeros las prefieren rubias, La tentación vive arriba, Vidas rebeldes y especialmente por Con faldas y a lo loco) y el veterano actor Charles Coburn en el papel del Jefe Mr. Oliver Oxly (Ganador del Óscar por El amor llamó dos veces (1943), El diablo burlado, Los verdes años, Las tres noches de Eva, El diablo dijo ¡no! y Los caballeros las prefieren rubias entre otras excelentes películas).

El comienzo fue escogido por el director para situar una de las bromas. En la que antes de que salgan en pantalla los créditos, aparece con gafas de culo de botella un Cary Grant con expresión concentrada y despistada a su vez, pero desde dentro una voz le dice “Todavía no, Cary” esa voz era la del propio Howard Hawks, con eso daba pie al tipo de película que nos íbamos a encontrar. En la que el Profesor Barnaby Fulton, es un científico despistado que dedica todos sus esfuerzos a encontrar una fórmula de la eterna juventud que permita a las personas de mediana edad volver a pensar y actuar como si fueran jóvenes. Sin embargo los estudios del químico no dan el fruto deseado y sigue realizando investigaciones en los laboratorios de la compañía para la que trabaja, con la esperanza de encontrar la solución. En dicho laboratorio hay algunas animales para llevar a cabo experimentos en seres vivos. Entre ellos se encuentra un chimpancé hembra llamado Esther, que un buen día aprovechando el despiste de sus cuidadores al dejar la jaula abierta, se dedica a jugar con el material del laboratorio. Esther comienza a mezclar los distintos compuestos químicos en una misma probeta, usando así el material con el que Fulton estaba trabajando. Una vez que la mezcla llega a ser de su gusto, decide verter el contenido en un recipiente de agua potable que suelen utilizar los científicos para beber. Cuando Fulton prueba el agua, quejándose de que tiene un sabor amargo, piensa que puede ser debido a la mezcla que el mismo realizo y que probó en si mismo para ver los efectos que producía, sin saber lo que había hecho minutos antes la chimpancé Esther. A partir de ahí comienza a tener algunas reacciones como la recuperación de su maltrecha vista y a comportarse de forma adolescente e infantil, pero ahí no acaba todo dado que su esposa también prueba los últimos restos de la mezcla, y al querer quitarse el sabor amargo prueba el mismo agua y se queja de que sabe amarga. Provocándola poco después los mismos efectos que horas atrás había tenido su marido, sacándose a reducir durante la noche el amor que sentía por el abogado de la familia Hank Entwhistle (Hugh Marlowe) y lo enfadada que ella estaba al saber que su marido había flirteado con la secretaria Lois Laurel horas atrás. Lo que les llevará a ambos a verse envueltos en una serie de gags alocados donde intentaran hacerse daño o vestirse de indios, para cortar la cabellera al abogado en cuestión, como si tuvieran diez años. Pero el máximo de la locura desenfadada y absurda de esta película llega cuando se hacen café utilizando el agua causante de todo, lo que les lleva a un comportamiento todavía más infantil, a riesgo de incluso perder su puesto de trabajo. Pero el clímax de toda la película es cuando todos terminan bebiendo de ése agua y se monta la gorda en pleno laboratorio.

Para ir cerrando esta reseña, les puedo decir que Howard Hawks consigue mantener un nivel satisfactorio de dinamismo y los guionistas recrean los diálogos acertadamente para cada secuencia. Sería difícil mejorar el reparto donde Coburn está muy bien, la señorita Monroe tiene su forma personal de resultar elocuente. La señorita Rogers –como ya había demostrado anteriormente –puede enfrentarse perfectamente a la comedia sin sacrificar su encanto ni su inteligencia. Sólo Cary Grant podía interpretar a Barnaby con la necesaria contención para no convertirlo en un personaje estúpido y ridículo. Así que sin más que decir, les diré que Me siento rejuvenecer viene a cuestionar el punto de vista sobre la vida que exponen la mayoría de las películas, sugiriendo que la madurez es algo bueno y digno, y que quizás el sueño dorado de la eterna juventud pueda ser una pesadilla. Pero a pesar de ello, no se la pierdan por nada del mundo, si quieren partirse de risa, dado que durante algo más de hora y media serán felices como un niño de diez años o menos.

 

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here