Viernes noche, buena temperatura y un día para seguir festejando Santo Tomás, y derby. Anoeta se encomendaba al once presentado por Garitano, un 11 bastante equilibrado y ofensivo del centro hacia arriba con la novedad de un Elustondo al que tal vez la titularidad le venía pronto, pero el guión lo exigía.

El Alavés le daba un baño táctico en el inicio, con una presión en la que la Real se mostraba endeble. Los delanteros presionaban directamente sobre Illarramendi y Zurutuza, y en una de esas presiones, Illarramendi regalaba un balón que culminaba con Moyá lanzándose sobre los pies de Jony en una clara ocasión. El Alavés tendría como aliado al árbitro catalán Xavier Estrada, que no era capaz de cortar la dureza visitante. Y en el 10, llegaba la jugada del único gol del partido. Oiarzabal intentaba una jugada individual, y perdería el balón, que provocaba una contra en la que Jony centraría para un Calleri que encontró un hueco entre la defensa y remataba a las mallas. Se atragantaba la txistorra nada más empezar el partido, cuando todavía el estadio estaba en silencio. La Real debía comenzar a crear más peligro. El balón era suyo, y lo iba a ser aún más tras el gol del Alavés. Januzaj se sacaría un buen centro en el 15 que Oiarzabal no remataría por poco y Juanmi se quedaba en fuera de juego. El andaluz rematría mal seguidamente un centro de Theo. El Alavés paseaba dureza y el árbitro era incapaz de sacar incluso tarjeta en el 19 en una dura entrada al tobillo sobre Llorente. Nuevamente Juanmi tendría una ocasión en el 22 rematando mal de bolea y poco después Theo tendría una buena ocasión en una internada que su tiro se iría centrado directamente al portero bien posicionado. En el 25 Zurutuza sería entorpecido en una carga cuando remataba un centro de Elustondo; y poco después el Alaves tendría una nueva ocasión, pero el centro terminaría pegando en la espalda de Calleri. El Alavés no tendría más ocasiones en esa primera parte. La Real dominaba pero no tendría muchas ocasiones. Januzaj veía sólo a Willian José en un corner, pero Pacheco sacaría de puños para desbaratar la ocasión Januzaj trataba de dar vida a las ofensivas realistas y tendría aún en sus botas una ocasión en un pase a Oiarzabal que la defensa sacaría su remate a corner. Y así finalizaba la primera parte con una Real que dominaba el balón, pero con el gol a favor del Alavés.

Calleri reanudaba el partido propinando un pisotón a Llorente que no era señalado, signo de lo que iba a continuar siendo la visión del árbitro. Pero Januzaj quería dar brillo a la Real, y tendría una buena ocasión a remate desde fuera del área a pase de Oiarzabal, que obligaba a trabajar a Pacheco. En el 52 el belga era efecto de una dura falta por parte de Duarte, que no era ni señalada. En el 54 Wakaso lanzaría una buena bolea, que Moyá bien posicionado, pararía. Poco después Willian José volvería a realizar un clásico movimiento rematando de cabeza un buen centro de Januzaj, que se iría fuera por poco. Parecía despertar la “luz” del brasileño y el público se esperanzaba por verle realizar un remate tras estar muchos partidos fuera de su espacio de influencia habitual otras temporadas. Willian José intentaba combinar y tuvo una buena oportunidad en un pase en profundidad hacia un Juanmi que se quedaba sólo, peor el defensa acertó en el corte. En el 57 Theo haría un doble regalo que el Alavés no culminaría. La Real empezaba a apretar. Oiarzabal tendría en el 62 una ocasión en un tiro que se iría arriba, en un rechace de un corner. Y en ese mismo minuto 62, llegaría una de las jugadas polémicas, en un corte de un balón de Willian José claramente con la mano del defensa vitoriano…pero esta vez, ni el VAR quiso pitar nada. La mano se vio clara, pero eso sólo sirvió para calentar más a la grada, que metía al equipo más en una dinámica ofensiva. En el 67 Moyá salvaba nuevamente al equipo, sacando con el pie un uno contra uno con Calleri y en la siguiente jugada Pacheco era quien salvaba al Alavés en una ocasión de Januzaj, que se lanzaba con todo y sacaba el balón de los pies del belga. Garitano buscaría un cambio en la sustitución de un permanentemente marcado Illarramendi por Merino en el 71, pero el cambio tampoco hizo que circulara mejor el balón. Sin más ocasiones, Garitano tuvo que contar con el debutante Barrentxea con 16 años, por un Juanmi que era d elo poco que había dado sensación de movilidad ante un defensivo Alavés. Mucha presión para un joven que está llamado a ser el futuro de esta Real, peor hoy, se antojaba una quimera, y más estando Sandro o Bautista  en el banquillo. Barrentxea tendría una ocasión en jugada colectiva, pero su centro final llegando al fondo del área, sería cortado a corner. Y en el 87 Oiarzabal falló un remate que casi se cantaba gol a centro de Januzaj. Le faltó un tupé para rematarlo…y el gol, hubiera supuesto un poco más de justicia por méritos de ambos equipos. En el 89 y sin tiempo a nada, Garitano hacía el último e incomprensible (por el minuto que era) cambio dando entrada a Bautista por Theo. Tarde y sin tiempo para nada, la Real poco más hizo. En el 91 el árbitro regalaba una tarjeta a Merino en un balón que cortaba de forma limpia, y ello daba la posibilidad de perder más tiempo al Alavés. Y partido moriría con dos ocasiones para la Real en el 93. La primera de ellas sería una buena jugada colectiva que Moreno se trastabillo cuando se acercaba al área, y en la que Bautista caería sin que se pitara falta (una más de anoche); y una última ocasión en una falta sobre Januzaj que el mismo sacaría, peor que rebotar ía contra la barrera.

La Real se quedaba sin puntuar una vez más, y ya son cuatro los partidos consecutivos perdiendo y con un pírrico gol en cuatro partidos. Abelardo había sido capaz de neutralizar al medio campo de Illarramendi y Zurutuza con una buena presión, y había conseguido imprimir una dureza, que tristemente no había sido penalizada por el árbitro. Pero esto no debe servir de excusa ante la imagen que está dando la Real. Y con los cambios Garitano no consiguió nada. Merino trataba de mover el balón, pero sus compañeros eran incapaces de buscar el balón, y en esas, ni la entrada de Barrentxea ni la de un testimonial Bautista hicieron nada. En la retina del joven juvenil de la Real quedará haber debutado, un día de Santo Tomás, en un derby que se iría a Vitoria, sin que estos hubieran hecho méritos. 3 puntos menos, y puede ser peor si los de abajo ganan y ponen el descenso a un único punto, cuando hace nada se miraba hacia Europa. Y ahora toca trabajar y recuperar anímicamente a estos jugadores. La Real ha perdido el brillo y ya ni Januzaj consigue deslumbrarnos y dar un toque de esperanza. Rezaremos para que esto mejore y la Real traiga de Madrid algo positivo en forma de regalo de Reyes…porque lo necesita.

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