Hoy era una tarde emotiva…Anoeta rendía homenaje al 20 aniversario del asesinato de Aitor Zabaleta, y la grada que tiene su nombre, tenía la misión de poner en volandas al equipo.

El Valladolid se hacía en pocos minutos con el juego, mientras la Real se defendía, con un buen Moyá que sacaba un buen balón de Oscar Plano y Le Normand cortaba al mismo jugador una clara ocasión en un centro. Merino tendría la primera ocasión de la Real tras una jugada de Januzaj. El navarro e Illarramanedi se mostraban imprecisos en el centro, y un “regalo” del de Mutriku cerca del área terminaba con un misil de Toni Villa al fondo de la portería de Moyá. Un 0-1 en el minuto 15 que lastraba a la Real. El árbitro no pitada penalti en un bloqueo de un defensa sobre Oiarzabal y la grada se encendía; y en el 31 Theo realizaba una de sus pocas internadas del partido, y su centro Willian José primero y Juanmi después no conseguían rematar. En el 37 un nuevo regalo en el pase de Merino, Boltan tiraba sobre la portería, y Moyá realizaba  un gran paradón. En el 39 el Valladolid tendría una sucesión de carambolas en el área de la Real, que sacaba al final la defensa. La Real se mostraba poco contundente al sacar los balones del área, y el peligro era constante. Para finalizar la primera parte, sólo quedó una ocasión de Le Normand en un remate de corner que se iba arriba y una nueva ocasión del Valladolid que recibía otro regalo de Merino al perder un balón, pero que el tiro se iría por encima de la portería.

Finalizaba la primera parte con una Real en la que ni Juanmi, ni Willian José ni Oiarzabal habían aparacido y en donde Illarramendi y Merino perdían constantes balones en el centro dando opciones de contras al Valladolid. Desde mitad de la primera parte Sandro calentaba, estando claro que algún cambio habría. Y así fue. Sandro entró por un desaparecido Juanmi, y pareció dar energía a la Real y sobre todo a la grada Aitor Zabaleta. El estadio rugía con la intensidad en el juego de su equipo, y ya en el 47 Willian José daba un gran pase a Sandro, que intentaba lucirse con un remate acrobático y se perdería una buena ocasión. En el 51 Theo realizaba un centro que Willian José no remataba por poco en la misma raya de gol; y un minuto después Januzaj era objeto de falta en el borde del área sin que se señalara. Y un minuto después llegó una desastrosa defensa de Theo con una peor salida de Moyá, que regalaba el segundo gol al Valladolid y marcaba el segundo para asombro de los visitantes. Era el mejor momento de la Real y esto sólo daba opción a lanzarse a por todas. La Real tendría su ocasión en el 55 en un remate tímido desde fuera del área y en el 56 Moyá tendría que hacer una buena parada con los puños. La Real se volcaba y en el 61 tendría una ocasión en una falta de Januzaj y en el 62 marcaría la Real por medio de Oiarzabal, que empujaba en la línea de gol un buen remate de corner de Le Normand. En el 63 Merino volvía a regalar otro balón que obligaba a Moyá a hacer un paradón en el tiro de los visitantes. Y ahí terminó la aportación ofensiva del Valladolid, que era merendada por una Real muy ofensiva que dio entrada a Bautista por Theo en el 67 y a Pardo por Merino en el 70. Mención aparte al feo gesto de un Theo no muy contento por el cambio, pero que alguien tendrá que explicarle que esto del fútbol es un juego de equipo y no lucimiento personal.

A partir de ahí se sucedieron las ocasiones de la Real. Sandro tendría uno en el 63 en un buen tiro y otro en el 67 en un fuerte misil que se iría fuera también.  En el 81 nuevamente Le Normand remataba un corner y el balón quedaba muerto, rematando mal Bautista.  En el 83 Januzaj centraba a un incisivo Sandro que no remataba bien y en el 86 el mismo Sandro tendría una ocasión tras un rechace de corner, que remataría mal.  Illarramendi se sacaría un gran pase en el 89 sobre Sandro, que lanzaría el balón por encima de la portería. Y el partido finalizaría con una ocasión que el mismo Januzaj se fabricó sólo y que cuando iba a rematar le quitaban el balón cerca de la portería, y un remate de corner de Bautista que se iría fuera.

Injusta la derrota en cómputos generales, pero la Real regaló dos goles y perdonó unos cuantos. Y esa es la ley del fútbol. Además, en una liga tan reñida, la Real pasa a estar en la zona media de la tabla, cuando una victoria le hubiera provocado estar empatada a puntos con un Levante que es el último en entrar en Europa. Ahora toca ir a Getafe para tratar de enderezar el rumbo, y tratar de recuperar el juego y jugadores que en jornadas anteriores han sido vitales.

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